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Tenemos la satisfacción de presentar el Relatorio de Actividades (que contiene también el Balance Social Anual) de la Compañía Paranaense de Energía - COPEL-, del año 2003, año en que comenzó nuestra administración y la nueva gestión Estatal del gobernador Roberto Requião. Es también, el primero en los casi 50 años de historia de la Empresa que se entregado en -versión compacata- a todos los empleados demostrativo de la transparencia absoluta que inspira y rige esta Directoria.
En este momento, tan importante como resaltar los magníficos resultados alcanzados por COPEL en el ejercicio terminado es destacar los progresos obtenidos en este corto espacio de tiempo, en el ambiente institucional de la Compañía.
A decir verdad, el 2003 fue uno de los años más críticos y desafiadores vividos por la Empresa en historia - que se aproxima a completar medio siglo de existencia.
Asumimos COPEL recién salía de un frustrado proceso de privatización que dejó secuelas profundas: la reducción exagerada de personal y la tercerización excesiva de actividades, trayendo como consecuencia el comprometimiento de los servicios, éstas fueron algunas de ellas, pero no las únicas ni las principales.
Nuestra misión fue reconstruirla, restablecer el equilibrio económico-financiero y rescatar la excelencia en el atendimiento. Y más que ésto, tuvimos que devolverle a la Compañía el papel que la historia de Paraná siempre le reservó: el de servir como estructura de fomento y mecanismo impulsor del desarrollo económico, social y tecnológico del Estado, de agente que incentiva la integración regional y promotor del bienestar de su gente.
Nosotros entendemos que no hay empresa fuerte en una sociedad débil o carente, ni potencial de prosperidad en una economía fragilizada o dependiente.
Nos alegra confirmar, y demostrar en este Velatorio, que las batallas están siendo vencidas.
Fueron muchos los progresos alcanzados en el 2003 en las más diversas áreas de acción de la Compañía, dándole mucha importancia a los intereses de los accionistas, a los del público consumidor y a los de nuestros empleados.
Internamente, promovimos la reestructuración organizacional de COPEL, proceso en el cual hubo una amplia y activa participación de los empleados. Ese respaldo dado por los trabajadores, se encuadra de manera ejemplar a los preceptos de transparencia, diálogo y comprometimiento que estamos implantando, por orientación del accionista controlador, a la administración de los negocios de la Compañía.
También, conseguimos dar solución a muchos de los compromisos que colocaban en riesgo el futuro de COPEL, como contratos y asociaciones. Fue posible, así, asegurar y mantener el equilibrio económico y financiero.
En otro campo, reorientamos la actuación de COPEL para la mejora de los servicios prestados a la población, con inversiones significativas en obras de transmisión y de distribución y con refuerzo de los empleados (electricistas y atendientes) mediante concurso público.
La transparencia empresarial, reconocida y premiada en Brasil y en el exterior, fue reforzada con la institucionalización de un Código de Ética Corporativo, en el cual, se consagran los valores y compromisos de COPEL y de sus empleados en la conducción de los negocios de la Compañía.
Nos gustaría agradecer el apoyo permanente del gobernador Roberto Requião, cuyas decisiones en defensa de los intereses de COPEL, la han preservado como patrimonio público. Igualmente destacamos el incansable empeño de los miembros de la Directoria y la inestimable contribución de nuestros Consejo Administrativo y Fiscal, cuyo celo y responsabilidad ética nos sirvieron de orientación e inspiración.
Pero no sería justo terminar, sin dar agradecimiento especial a los empleados de COPEL, que sin excepción alguna, abrazaron las causas de la reconstrucción de la Compañía. Su trabajo dedicado y competente ha sido una demostración diaria de motivación y ha sido la real explicación del prestigio y del suceso de esta gran Empresa.
Curitiba, 29 de marzo de 2004.
Paulo Cruz Pimentel
Director Presidente
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